Opiniones sobre Reiki: Lo probé por primera vez y esto es lo que sucedió

Por Andrew White

Reseña de una terapia de Reiki

Se me pide hablar acerca de mi experiencia durante mi primera sesión, para recabar opiniones sobre reiki, y, con gusto, paso a narrarla.

Durante una cena con amigos, uno de ellos mencionó haber participado en una mini sesión de Reiki con un compañero de trabajo en una universidad local.

Siempre he sido un poco escéptico acerca del Reiki, aunque, al mismo tiempo, trato de mantener la mente abierta y reconozco absolutamente que no hay una única forma correcta de conseguir bienestar. Quiero decir, si funciona para Gwyneth Paltrow, ¿por qué no para mí? Sin mencionar que, siendo escritor ¿no significa que es prácticamente mi trabajo probar nuevas experiencias? Sin duda, yo creo que sí.

Con esto en mente, un amigo y yo pedimos una cita, sin saber realmente qué esperar.

Reiki, para quienes no lo saben, es un tipo de curación energética. La técnica proviene de la teoría de los chakras, que son centros de energía espiritual. Cada uno de nosotros tiene siete chakras principales, que se extienden a lo largo de la columna vertebral, desde el suelo pélvico hasta la coronilla. El practicante usa su propia energía de fuerza vital ( Nota: la persona se equivoca en esto, el practicante no usa su propia energía, sino un tipo adecuado de energía que atrae del exterior) para curar los bloqueos en el receptor, colocando sus manos sobre diferentes chakras que necesitan atención.

Según los practicantes de Reiki, cuando el flujo de energía entre nuestros chakras está bloqueado o desalineado, puede manifestarse como dolencias físicas o emocionales en nuestros cuerpos. Honestamente, para mí todo suena a chino, pero de lo que estoy seguro es de esto: estar abierto a recibir sanación es una parte integral del éxito con el Reiki. Nuestros pensamientos crean nuestra experiencia, por lo tanto, si entro a la sesión con la mente abierta, sacaré mucho más provecho de ella que si entro escéptico y dudoso. (Nota: Creer en la curación, mediante cualquier método que usemos, siempre es un plus. Pero estudios con animales, además de con personas escépticas, demuestran que creer no es necesario para que se produzcan efectos).

Honestamente, es un poco más fácil decirlo que hacerlo, especialmente después de que, durante la sesión, me dijeron que descruzara los tobillos porque podría interrumpir el flujo de energía. Pero estoy comprometido y decidido a darlo todo.

Cómo fue mi primera sesión de Reiki

Llegamos a la universidad y caminamos hacia un hermoso jardín escondido detrás de la biblioteca, con flores perfumadas y una fuente de agua. La temperatura y el ambiente eran ideales para fomentar la relajación.

La practicante comienza por hacerme estar de pie mientras evalúa mis chakras. Luego acerca una silla y me invita a sentarme.

Mi practicante procede a pasar sus manos sobre varias partes de mi cuerpo. Aparte de poner sus manos en mis pies y hombros, no me toca en absoluto.

Poco después, me hace sostener un cristal en mi mano izquierda.

Es difícil expresar con palabras cómo me sentí durante la experiencia. Definitivamente sentí una sensación de relajación, aunque es difícil saber si eso vino del Reiki, o simplemente porque estuve sentada quieta durante tanto tiempo en un ambiente relajante. No sentí necesariamente la calidez general o la sensación de hormigueo de la que otros hablan, pero también he escuchado que tus sensaciones se intensifican con cada sesión de Reiki. Y aunque no necesariamente compararía el Reiki con recibir un masaje, como lo han hecho otros, había una sensación de relajación que disfrutaba.

Después de unos 20 minutos, me siento como un estudiante nervioso esperando un puntaje crítico en la prueba. ¿Lo hice bien? ¿Qué encontró ella? ¿Estaba a punto de hacer una declaración que cambiaría mi vida?

No exactamente. Comenzó preguntándome si alguna vez usé algo de amarillo (la respuesta es un rotundo “no”). Habló por un minuto sobre notar una posible falta de confianza, y que usar un poco de amarillo ayudaría con eso. Luego me animó a acercarme a otros y pedir ayuda cuando fuera necesario.

Notó que mi mente daba vueltas durante la sesión e intuyó que probablemente no pido ayuda con frecuencia y que podría sentirme más tranquilo si lo hago. Y así, mi primera sesión de Reiki terminó.

Conclusión sobre mi experiencia con Reiki

Desde mi sesión, la primera pregunta que la gente tiende a hacer es esta: “¿Lo harías de nuevo?” ¡La respuesta es un SÍ definitivo! ¿Estoy convencido de que el Reiki funciona y me hará sentir mejor emocional y físicamente? No. Sin embargo, ¿entré a la aplicación Etsy en mi teléfono mientras mi amiga tenía su sesión y compré una pulsera amarilla? Por supuesto.

A un dólar el minuto, la experiencia fue más barata que un masaje, y al final SÍ sentí una sensación de relajación. Disfruté de la sesión, me gustó el practicante y definitivamente estoy dispuesto a intentarlo de nuevo.

¡Deja un comentario y anímate a compartir tu propia opinión sobre el Reiki!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa cookies para ofrecerte una mejor experiencia de navegación.